Modulaciones

Del 27 de abril al 30 de septiembre de 2018

La pintura ha sido uno de los ejes que históricamente ha dado forma y sentido al discurso del arte y a los procesos de replanteamientos artísticos. Bajo esta premisa, Modulaciones revisa por primera vez la colección CIAC a partir de su contenido pictórico. La selección de las obras busca, por un lado, resaltar el dinamismo de la pintura proponiendo diálogos entre piezas provenientes de diferentes épocas y entornos; y, por otro, registrar las transformaciones y los cruces formales, generacionales, geográficos y de referencias personales, a fin de proponer nuevas perspectivas de análisis y pensamiento sobre este medio en particular.

En cada sala se encuentra un vaivén temporal. El título de la exposición hace alusión a las modulaciones generadas en la pintura a lo largo de su historia, la cual ha estado marcada por debates entre distintos planteamientos. En ciertos periodos se ha privilegiado la figuración y la representación, mientras que en otros han predominado las diferentes formas de abstracción o bien las prácticas conceptuales. Pese a dichas variaciones, existen intereses, géneros y lenguajes que se han mantenido presentes.

Es precisamente a estos elementos a los que alude la exposición a lo largo de los núcleos temáticos que la conforman: Retrato y figura; Paisaje; Dislocaciones espaciales; Escenas y escenarios; Integración del objeto; Monocromía y lenguaje, y Pintura y materia. Los primeros núcleos hacen referencia a la evolución y expansión de géneros tradicionales dentro de la práctica pictórica, mientras que el resto aborda diversas áreas o líneas de exploración y experimentación: el cambio progresivo en las concepciones espaciales, las estrategias para superar los límites de la bidimensionalidad, así como la integración de objetos y materias o la exploración a partir del color. Asimismo, la selección transita de la intimidad de los formatos pequeños a obras que por su gran escala generan otro tipo de interacción con el espectador.

La narrativa de la exposición no se ha construido como secuencia cronológica o sucesión de movimientos artísticos. Por el contrario, el propósito ha sido generar constelaciones de obras que paralelamente muestran piezas icónicas modernas, sosteniendo un diálogo con lenguajes y posturas de las prácticas actuales de la pintura.

Al recorrer esta exposición se invita al público a considerar la pintura desde su actualidad a partir de dos circunstancias: primera, la pintura ya no es sólo pintura como acto autónomo, sino también una postura o reflexión simultánea respecto a la pintura misma; y, segunda, esta práctica se inscribe actualmente como una articulación de otros medios y posibilidades formales para abordar un proyecto artístico. Todo esto es parte de su constante reinvención y a la vez vigencia dentro del discurso del arte.

Modulations: The Art of Painting, 1898-2016

From April 27th, 2017, through September 30th, 2018

Throughout history, painting has been one of the axes that give form and meaning to discourse about art and processes of esthetic reformulation. On this premise, the exhibition Modulaciones surveys for the first time the Isabel and Agustín Coppel Collection in terms of its pictorial content. The selection of works seeks, on the one hand, to emphasize the dynamic quality of painting, proposing dialogues between works of different periods and contexts, and on the other, to register the collection’s range of formal transformations and intersections, cutting across generational, geographical, and personal lines, in order to suggest new perspectives of analysis and examination of the specific medium of painting.

There is an oscillating temporal movement to be found in each room. The name of the exhibition alludes to the modulations generated within painting in the course of its history, marked by debate on different approaches to the art. In certain periods, figuration and representation have been favored, whereas in others, various forms of abstraction or even conceptual practices have held sway. In spite of these variations, there are interests, genres, and languages that have remained constant.

It is precisely to these constant elements that the exhibition owes its organization into thematic nuclei: Portraiture and Figure Painting, Landscape, Spatial Dislocations, Scenes and Settings, Integration of the Object, Monochromy and Language, Painting and Matter. The first nuclei deal with the evolution and expansion of traditional genres within the practice of painting, while the rest examine different areas or lines of exploration and experimentation: the progressive development of spatial conceptions, strategies aimed at overcoming the limits of two dimensions, the integration of foreign objects and materials, and explorations into color. The selection moves from the intimacy of small formats to larger-scale works that involve a different type of interaction on the part of the viewer.

The narrative of the exhibition has not been conceived as a chronological sequence or a succession of artistic movements. The aim is rather to generate constellations of works that place iconic modern pieces alongside each other, engaged in a dialogue with the languages and approaches of the present-day practice of the art of painting.

Viewers of the exhibition are invited to consider painting from a contemporary standpoint on the basis of two axiomatic circumstances: first, that painting is not simply an autonomous act, but at the same time a reflection on and attitude toward painting itself; and second, that the practice of painting can now be conceived as an articulation of other formal means and possibilities in approaching an artistic project. All of this is part of the constant reinvention of painting and its ongoing vitality within the broader discourse about art.