2013 I del 8 de marzo al 9 de junio I Museo de Arte de Zapopan I

Tinnitus y fosfenos son términos científicos que identifican fenómenos neurológicos que afectan al oído y a la vista respectivamente. En ambos casos, el lóbulo temporal y el occipital del cerebro –bajo el estímulo proveniente de alguna irregularidad del organismo y no de la realidad externa al cuerpo– irradia ondas eléctricas que el oído identifica como zumbidos y retumbos y el ojo como destellos y colores. En este sentido, se podría decir que vemos imágenes y escuchamos sonidos virtuales producidos por una mente que ha disparado las alarmas ante una situación de riesgo.

Al trasladar estas experiencias sensoriales “ficticias” al campo de lo artístico, se activa un eficaz símil entre los mecanismos fisiológicos y la naturaleza movediza y maleable de la percepción y las limitaciones y posibilidades de los sentidos como herramientas para el intercambio de información y la aprehensión de la realidad. Adicionalmente, esta metáfora ofrece un punto de partida para revisar la irrupción de expresiones sonoras en el territorio de las artes visuales, así como un escenario para representar la fusión de manifestaciones que tradicionalmente se percibían como independientes, e incluso ajenas, entre sí. Efectivamente, ya sea en forma de música, discurso o ruido, el sonido se ha convertido, por sí mismo o en combinación con objetos o imágenes, en el elemento central que define la expresión y el contenido de obras que deliberadamente se insertan en el ámbito de lo visual.

El arte sonoro forma parte del mestizaje de géneros, proceso que anima al arte contemporáneo desde tiempo atrás, mismo que fue definido por Dick Higgins bajo el término Intermedia como las experiencias artísticas que no se encuentran en ningún campo del arte en específico, sino en el cruce de sus confluencias. En este caso, las obras que producen los practicantes de esta modalidad artística (grabaciones propuestas como paisajes, esculturas e instalaciones definidas por instrumentos construidos con el ánimo lúdico y regocijado de quienes exploran las posibilidades de la tecnología, tanto en su versión más avanzada como en su nivel más rudimentario), aún conservan el halo provocador de lo experimental e innovador; de lo que se encuentra en sus fases tempranas abriéndose camino para ocupar su lugar en la escena.

Sin embargo, el interés por crear vínculos entre imagen y sonido no es reciente; se puede identificar claramente no sólo en las vanguardias históricas de principio del siglo XX, sino incluso, haciendo una afirmación categórica y no poco obvia, en el origen mismo del lenguaje. Desde esta premisa, podemos alinear en un mismo eje de expresión al símbolo, la metáfora y la onomatopeya; así como también podemos identificar la comunicación oral, la escritura, la imagen gráfica y la composición sonora como sistemas análogos que sirven para capturar una misma realidad por medio de códigos diferentes.

No es de extrañar entonces la aparición en el escenario de las artes visuales de propuestas que tienen en el sonido un vehículo de expresión visual. Del mismo modo, pero en sentido inverso, tampoco es motivo de sorpresa que se hable de la sonoridad de las imágenes lograda a través de medios presuntamente “mudos” como la pintura, la escultura o el dibujo. En efecto, es bien sabido que el espectador ante un cuadro o una escultura escucha la narración y/o el suceso sonoro codificados por el artista a través de formas y colores. Este constante ejercicio ideográfico (representación gráfica de un concepto) nos remite de nuevo al campo de la neurofisiología, en donde la activación simultánea y entrecruzada de zonas del cerebro próximas entre si que procesan informaciones proveniente de diferentes órganos sensoriales ocasiona el fenómeno conocido como sinestesia, que fue un tema caro a no pocos poetas y pintores como recurso expresivo trascendente o novedoso.

La sinestesia se produce cuando percibimos una sensación en una parte del cuerpo como efecto de un estímulo aplicado en otra parte del mismo; de manera que se puede oír colores o ver sonidos. Asimismo, se puede caracterizar el trabajo creativo como un acto de transducción, término utilizado en mucha disciplinas pero que, como en el caso de la física, se entiende como la transformación de un tipo de señal o energía en otra de distinta naturaleza. EI concepto transducción remite a la serie de operaciones de sentido que se realizan cuando un elemento (idea, concepto, mecanismo o percepción) es trasladado de un contexto sistémico a otro. En ese sentido, hace referencia a la continuidad elemental del mundo y establece una crítica a la frecuente arbitrariedad de los límites impuestos entre los objetos o las situaciones.

En síntesis, Tinnitus y fosfenos se propone mostrar cómo el arte sonoro que se produce en la región ha ido consolidando su posición y alcanzado altos niveles de calidad. Del mismo modo, esta amplia y heterogénea selección de obras –producida por más de cuarenta artistas– ha sido articulada con la intención de ubicar a las múltiples lecturas posibles en la perspectiva de lo sonoro, para evidenciar la importancia de este componente sensorial en las manifestaciones visuales, tanto en las propuestas claramente vinculadas con los estímulos auriculares como en las que no se había reparado que también las contenían. Por último, esta exposición es un corte generacional que aspira a contribuir en la identificación de algunas de las dinámicas que están trazando la cartografía del arte que se produce en Guadalajara. Carlos Ashida

Curaduría por:  María Álvarez del Castillo / Carlos Ashida / Geovana Ibarra / Alicia Lozano

Octavio Abundez/Karian Amaya/Héctor Anaya/Pedro Andrés Barba/Isa Carrillo/Armando Castro/Edgar Cobián/David Cortéz/Esteban De la Monja/Pablo De la Peña/Santino Escatel/Cristian Franco/Homero González/Florencia Guillén/Cynthia Gutiérrez/Luisa Fernanda Gutíerrez/Ricardo Guzmán/Samara Guzmán/Mayra Huerta/La Favorita/Yair López/Carlos Maldonado/Pedro Martínez Negrete/Diego Martínez/Israel Martinez/Miguel Mesa/Daniel Monroy/Jorge Uriel Najera/Daniel Navarro/Arturo Ortega/Andrés Padilla/Fernando Palomar/Javier Iván Pérez/León Plascencia Ñol/Iván Puig/Javier Pulido/Humberto Ramírez/Pablo Rasgado/Gabriel Rico/Javier M. Rodríguez/Luciano Rodríguez/Adrián S. Bará/Ana Paula Santana/Paula Silva Ruvalcaba/Emanuel Tovar/José Villalobos/Luis Alfonso Villalobos/SebastiánVizcaino/Zoé T. Vizcaino